Clase 10

 La clase empezó retomando los modelos pedagógicos (tradicional, Harvard, restaurativo y narrativo circular) y cómo cada uno aborda los conflictos de forma distinta, ya sea desde la norma, la conciliación o la narrativa. Se recalcó una idea clave: si no hay ánimo conciliatorio de las partes, ningún modelo funciona bien.

También se habló de que las personas deben estar dispuestas a participar en el proceso de resolución del conflicto, porque sin esa voluntad todo se vuelve más difícil. En esos casos se pueden buscar otras vías como la mediación externa o incluso lo legal, pero siempre con el objetivo de orientar el problema hacia una solución.

Se enfatizó mucho en la importancia del diálogo y en cómo se dicen las cosas, ya que las palabras pueden ayudar o empeorar el conflicto. Por eso el mediador debe saber escuchar y comunicarse con claridad y cuidado.

Después se profundizó en el modelo narrativo circular, entendiendo que el conflicto no es solo lo que pasa, sino cómo se cuenta e interpreta. Las narraciones de los involucrados pueden ser más grandes que el mismo conflicto, porque ahí están los significados y las emociones.

También se resaltó que no somos solo lo que decimos ser, sino lo que otros dicen de nosotros, lo cual influye en cómo se construyen los conflictos.

Al final se volvió a reforzar que sin disposición no hay mediación posible, y que el mediador debe guiar el diálogo sin imponer soluciones.

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